La Colonial Iglesia de Coacoatzintla

*En una edificación del Siglo XVIII, con una planta de cruz latina, una nave central y dos naves laterales, se rinde tributo a Santiago Apóstol, patrono de un pueblo que vive de la montaña

Carolina Miranda

Coacoatzintla, Ver.- El color terracota de la antigua edificación religiosa contrasta con el verde del bosque repleto de árboles de encino, cedro, ceiba, palo de agua, caoba y copal que rodeada el sitio.

En estas tierras prehispánicas, donde los totonacas crearon el eje Cempoala-Tlacolulan, aparece erigida en la plaza pública una Iglesia Católica construida con una evidente arquitectura colonial, cuyos cimientos se remontan al Siglo XVIII.

La columna con el campanario de la iglesia rectora en honor a Santiago Apóstol y sus puertas de madera llaman la atención de cualquiera que se adentra a Coaocoatzintla, una región de montaña donde el maíz y el pulque

Sus coloridas bóvedas interiores resguardan bellas imágenes religiosas, en un recinto con una planta de cruz latina, una nave central y dos naves laterales, que al ingresar generan una sensación de tranquilidad.

Cuando uno ingresa, lo primero que salta a la vista a lo lejos es el altar mayor, adornado con una talla de Santiago Apóstol, patrono de la parroquia; y en el otro extremo en la capilla del Sagrario una imagen de la Virgen de los Dolores.

La Iglesia es la joya de la corona de Cocoatzintla, un pueblo que hoy luce murales recreando la vida diaria de sus pobladores, hombres y mujeres dedicados, en su mayoría al campo y a la montaña.

Rodeada de armadillos, conejos, tlacuaches, tejones, murciélagos y palomas silvestres, la región ofrece una rica barbacoa de borrego, mole, tacos al pastor y pollos asados al carbón y adobados.

Y por supuesto, su mayor tradición son sus fiestas religiosas en honor a Santiago Apóstol patrono del lugar y en honor a Santa Rosa de Lima.

 

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