El recinto del amor, desamor y concepción

*El edificio que alberga el Registro Civil del puerto de Veracruz, ciudad donde se proclamó la Ley del Registro Civil y se emitió la primera acta de asentamiento, representa una huella histórica

Ángel Cortés Romero

Veracruz, Ver.- Los cuerpos desnudos de un hombre y una mujer reciben un baño de sol con los brazos alzados al cielo en el medio del salón de un edificio histórico en el que se escribe, desde hace 50 años, la identidad del puerto de Veracruz.

El amor, la pareja y la concepción se dibujan en un vitral de 10 metros de altura, autoría del artista mexicano Alberto García Beltrán, cuya obra descansa sobre la bóveda de aquel recinto que engalana al Centro Histórico de Veracruz.

Totalmente pintado de blanco con pequeños detalles en color gris, portentoso en medio de edificios que por su arquitectura porfiriana transportan al Veracruz antiguo, llama la atención de los caminantes y pasajeros que vienen y van.

La plaza cercada de un verde jardín que rodea el monumento de una madre que carga a su hijo y toma la cabeza del otro mientras le regala una mirada de amor, es el descanso perfecto bajo el cielo soleado de Veracruz.

En la cúpula un reloj marca las horas por encima de los números que escriben 1972, año en que el presidente Luis Echeverría Álvarez ordenó la construcción del edificio del Registro Civil de Veracruz, ícono porteño que sobrevive al paso del tiempo.

La edificación se construyó sobre las ruinas del antiguo y derrumbado hostal “San Charles” para dar paso al inmueble de arquitectura neoclásica que emula a los recintos históricos que se erigieron durante la dictadura porfiriana.

Su construcción, diseñada por los arquitectos Jorge Poumian y Emilio Pérez de León, termina un año después en el marco del primer centenario de la muerte de Benito Juárez, impulsor de la expedición de la Ley Orgánica el Registro Civil en 1857.

En la sala principal del edificio, que se mira de frente con la Plaza de la República, reposa en una vitrina la primera acta de nacimiento expedida tras la promulgación de la Ley del Matrimonio Civil, la de Jerónima Francisca Juárez Maza, hija de Benito Juárez y Margarita Maza.

Nuevas vidas, lazos de hombres y mujeres unidos en matrimonio, votos religiosos y muerte son memorias que las oficinas del Registro Civil del puerto de Veracruz guardan celosamente en documentos oficiales que dan identidad a los jarochos.

Su historia es imprescindible para entender la memoria del puerto de Veracruz, sitio que guarda una mirada privilegiada al pasado del país.

 

 

 

 

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