*De día trabaja para pagar la renta y ayudar a su familia; de noche se transforma en Nómada, una artista veracruzana que mezcla dembow, mar y rebeldía para poner a bailar a miles de personas en el puerto de Veracruz
Evelyn Castro
Veracruz, Ver.- Al centro del escenario, la mujer de cabellera rosa con bra multicolor y pantalones baggy de cinco kilos que la anclan al piso, toma el micrófono con fuerza y le canta a ochenta mil jarochas y jarochos que mueven las caderas al ritmo del Dembow.
En el día a día, Génesis es una mujer que como cualquier otra lleva comida a casa, paga la renta, y apoya a su familia. No importa si para lograrlo tiene que ser guardia de seguridad, jefa de barra, host, DJ o agente de ventas.
En las noches, encarna a Nómada y la llena de vida: conciertos, fiestas y desvelos. Escucharla es sentir el cuerpo en cada movimiento, perrear en la playa, saborear el agua del mar y disfrutar lo tropical del puerto.
Atrevida, escurridiza y como nieve de guanábana: acidita, cremosa y refrescante, así es su música.
Bella Génesis Brambilla Solano tuvo una niñez en movimiento. Recorrió primarias entre el puerto de Veracruz y Boca del Río. Arboledas, Plan de Ayala, Río Medio, la Boticaria fueron algunos de los lugares que la vieron crecer de prisa.
Fue en quinto grado, estudiando la prehistoria, que uno de sus compañeros, asombrado por verla irse y volver tantas veces, la nombró: “Nómada. ¿Así que tú eres como Nómada?” “Sí soy” — contestó mientras pensaba: ¿Qué más había ahí?
Llegada la juventud, Génesis Solano comenzó a escribir poemas y cuentos con los que le hablaba al amor y a la tristeza. Profundo, Actuación, Esperanza, Amuleto y La mar, fueron algunos de sus primeros títulos.
“Trazas mi ruta sin percatarte. Yo sigo el rumbo de tus destellos. Lucho contra la tormenta, la marea de los fuertes vientos. Hoy decido navegar, no me van a hundir.” La mar, Nómada GS, (2019)
La intensidad con la que vivía la llevó a querer dejar un mensaje al mundo. Nómada se convirtió en su alter-ego: extrovertida, confianzuda, cotorra, y también en la firma de sus creaciones.
Desde un jam literario, rodeada por desconocidos y con la respiración acelerada cantó su primera canción. A lo lejos, la mirada de confianza del amigo que la animó a subir y una sonrisa que la acompañaría siempre.
“Le canto a las mujeres, los hombres me inspiran deseo, pero ellas inspiran algo más profundo”.
En el escenario construye su confianza y enfrenta sus inseguridades. Con su canto busca contagiar a las chicas de fuerza y valentía para encontrar una voz propia.
“No somos muñecas, somos mujeres y al final del día todas tenemos inseguridades, todas tenemos cosas que no nos gustan de nuestro cuerpo y justo es el reafirmar que nada de esto te define.”
Desde la Macroplaza del Carnaval de Veracruz hasta el Coca-Cola Fest, Nómada ha demostrado que el puerto tiene mujeres con voces que resuenan fuerte.
“Sean libres, no se encasillen en una sola cosa, no permitan que nadie les diga qué pueden hacer o qué no pueden hacer, no permitan que ni siquiera su subconsciente las y los limite. No permitan que nadie más que ustedes vivan su vida, porque al final del día solo tenemos una.”
Génesis y Nómada caminan por el boulevard, mientras el viento mueve sus cabellos y la brisa marina llena sus rostros de sal, de pronto, frente a la playa de Veracruz descubren que se puede ser la mujer real y la artista.




