Descubren música de hace 12.000 años

Tel Aviv, Israel.-  Arqueólogos descubrieron y replicaron el instrumento musical más antiguo del Medio Oriente. Ahora se puede escuchar por primera vez cómo los humanos hicieron música (o algo parecido) hace unos 12.000 años.

Un equipo de arqueólogos israelíes y franceses han recreado una flauta que probablemente se usó para cazar patos y otras aves pequeñas en el norte de Israel.

La investigación publicada en la prestigiosa revista Nature Scientific Reports (Informes científicos de la naturaleza, en inglés) del equipo de investigadores franco-israelíes Laurent Davin de la Universidad Hebrea de Jerusalén y el Centro de Investigación Francés en Jerusalén y José Manuel Tejero, de la Universidad de Viena y la de Barcelona, ofrece una ventana sensorial a cómo los primeros humanos se transformaron de cazadores-recolectores a más sedentarios, creando el instrumento musical más antiguo encontrado en esta zona del planeta.

Estos infrecuentes objetos prehistóricos fueron encontrados en el valle de Hula en el norte de Israel, y fueronelaborados hace 12.000 años. El comunicado oficial de la Universidad Hebrea explica que funcionaron como flautas en miniatura, y tal vez se usaron para la caza, la música o alguna forma de comunicación con los pájaros.

Todo comenzó…

Cuando el equipo de arqueólogos descubrió fragmentos de siete flautas diferentes, que representan la colección más grande de instrumentos prehistóricos que producen sonido jamás encontrada en el Levante.

Las piezas fueron encontradas en el sitio de Eynan/Ain Mala, un pequeño pueblo a unos 35 km (20 millas) al norte del Mar de Galilea. El sitio estuvo habitado desde el 12.000 a. C. hasta el 8.000 a. C., en la época en que los humanos empezaban a dejar de ser cazadores-recolectores nómadas y eran cada vez más sedentarios y vivían en comunidades semiestablecidas.

Como parte del estudio de la cultura material y las ofrendas funerarias en Eynan/Ain Mala el doctor Davin examinó los huesos de aves que fueron recuperados de las excavadoras cuando notó pequeños agujeros perforados a intervalos regulares a lo largo de algunos de los huesos. Algunos expertos los consideraron manifestación del desgaste normal de los delicados huesos de las aves. Pero Davin, examinándolos muy de cerca, concluyó que habían sido obra humana.

“Una de las flautas fue descubierta completa y, por lo que sabemos hasta ahora, es la única en el mundo en este estado de conservación”, dijo Davin en un comunicado de prensa que acompañó a la publicación del artículo.

El arqueólogo Hamoudi Khalaily, investigador principal de la Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI) lleva 10 años excavando en el sitio de Eynan y fue una de las personas clave en la creación de la réplica de la flauta existente. Confesó en el comunicado que había tenido muchas dudas de que la reconstrucción fuera como la flauta original, pero que cuando lo lograron: “Pudimos escuchar lo que la gente había escuchado hace 12.000 años”, dijo.

Al parecer la flauta recreada produce un silbido entrecortado y chirriante, algo que Khalaily y el equipo cree que podría ser una imitación de las aves depredadoras que comen aves acuáticas más pequeñas.

¿Para qué se usaban?

Una de las teorías es que las personas que tocaban las flautas se acercaban a las aves acuáticas y cuando los gavilanes y cernícalos, atraídos por los sonidos producidos por el silbato, se acercaban, las aves acuáticas alzaban el vuelo y volaban en diversas direcciones, lo que facilitaba su captura. También parece probable que en la confusión subsiguiente las propias aves de rapiña pudieran quedar atrapadas, decía el comunicado.

También es posible que los sonidos producidos por las flautas cumplieran diferentes funciones socioculturales y simbólicas para los cazadores-recolectores del lugar.

Hoy en día, el valle de Hula sigue siendo una importante vía de la migración de aves a fines del otoño, cuando decenas de miles de pájaros sobrevuelan Israel en su camino de Europa a África. El valle de Hula alguna vez estuvo cubierto por agua, con un lago de 13 kilómetros cuadrados (5 millas cuadradas) y 47 kilómetros cuadrados (18 millas cuadradas) de pantanos estacionales. Los primeros pioneros sionistas drenaron el pantano a principios del siglo XX para crear más tierras agrícolas y combatir la malaria.

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