Cumbre Tajín cerró con el corazón del Totonacapan

*Con una jornada llena de danzas, gastronomía y expresiones artísticas, la Cumbre Tajín 2026 cerró actividades en el parque Takilhsukut, donde miles de visitantes celebraron el último día entre euforia y nostalgia.

Evelyn Castro

Papantla, Ver.- La Cumbre Tajín llegó a su fin. El parque Takilhsukut se llenó de la euforia de la última fiesta y la nostalgia de la despedida. Los visitantes se reunieron en los nichos y escuelas para vivir al máximo cada ritual, taller y concierto.

Los grupos de música folclórica, jazz y contemporánea llenaron de vida el cierre de la Cumbre, mientras que las familias y grupos de amigos descansaban sobre mantas y hamacas de colores en las áreas verdes, entre risas, abrazos y charlas.

Los pasillos con venta de productos locales se colmaron de gente que caminaba apurada hacia los artesanos para hacer las últimas compras. Con cada prueba afinaban el paladar y alistaban las carteras para llevar consigo la gastronomía del Totonacapan.

Cada stand se convirtió para los turistas en una ventana a la historia de cada región. En los bolsos viajaron la vainilla de Papantla, la canela de Zozocolco y la miel de Coatepec, junto con el corazón y la fuerza de las familias productoras.

Con el sol en su punto más alto, los visitantes recorrieron el parque con mapa en mano, en busca de puntos de hidratación, carritos de antojitos, nieves y esquites, mientras esperaban el momento de acercarse a los escenarios y ver a sus artistas favoritos.

En un abrir y cerrar de ojos, una parte del parque se transformó en el carnaval de Texcatepec. Con la danza de las narigonas, los danzantes enmascarados, de narices alargadas, tocados emplumados y capas coloridas, se mezclaron con la gente al ritmo de banda de la Huasteca.

El sonido de las espadas golpeando el piso resonó en el Yolpaki. La comparsa de los Judíos de Cuatzintla, con sombreros de alargadas plumas negras y faldas de colores, corrió entre el público, despertado el asombro en niños y adultos.

Al atardecer, el nicho de la juventud, rodeado por místicos árboles de ceiba, se llenó de cultura y tradición con la fresca propuesta de Jarocho Barrio. Quienes al ritmo del requinto jarocho y la guitarra de son, armaron un fandango íntimo y cercano.

En la sección de literatura, los libros encontraron a sus autores. “Cartas de Córdoba a la libertad”, aguardaba en un stand hasta sorprender a Brehnis Xochigua, su autor.  Los visitantes encontraron en cada libro formas diversas de descubrir la historia de la región.

Al caer la noche, el olor a pan recién horneado guio a los visitantes hacia una choza que emergía entre los árboles. Desde donde las panaderas del Cedro, con cautela sacaban del horno de piedra, los tan esperados panes redondos a los que los locales conocen como “rayas”, pero quienes visitan nombran “bombas” o “conchas”.

Así, la Cumbre Tajín 2026, se despidió con folclor, raíz y tradición, en un encuentro donde los sabores, culturas y saberes característicos de cada municipio se fusionaron para mostrar y compartir al mundo el corazón del Totonacapan.

 

 

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