*Como en diversas regiones de México, en el profundo sur veracruzano se mantiene viva la tradición de honrar a nuestros muertos en el Campo Santo, entre velas, veladoras, cempasúchil, mano de león y fotografías
Nadia Carrión
Zaragoza, Ver.- Con pasos firmes y con singular alegría, los pobladores de Zaragoza, una región del Veracruz profundo, sigue por tradición y amor a los suyos el ritual del Día del Muerto.
Entrada la noche, se reunieron en el camposanto y rodeados de vegetación, visitaron cada tumba de sus seres queridos.
Decorada con velas, veladoras, cempasúchil, mano de León y hasta fotografías de los fieles difuntos, los visitantes respiran el olor de las coloridas flores que inundan el lugar.
Cientos de personas acuden, con sillas, banquitos, carpas, comida y bebida, e incluso cocinan el platillo favorito de sus difuntos.
O quienes recurren a los, tradicionales tamales, café ò champurrado, acuden desde niños hasta adultos mayores en sillas de ruedas.
Se quedan incluso toda la noche a hacerles compañía, recuerdan anécdotas compartidas, se percibe los lazos que los unen.
Ver el camposanto iluminado por cada vela se vuelve un espectáculo al cual acuden a apreciar habitantes de todo el sur del estado, y como parte de la celebración a la vida hay música en vivo, desde la banda hasta jaraneros.
Incluso ciclistas realizan rodadas para llegar al panteón; los lugareños hacen una caminata caracterizados y el sacerdote de la congregación acude a oficiar una misa para pedir por el eterno descanso de las almas.
Jaraneros montan tarimas y al ritmo de la iguana y el cascabel, se llevan las miradas.






