*Podemos leer aquí cuentos insertados o novelas dentro de la novela: lo que algunos críticos han dado en llamar cripto novela o novelas ocultas.
Rodolfo Mendoza
En la primera ocasión que Goran Petrovic estuvo en nuestro país para presentar su novela La mano de la buena fortuna dijo que: “separar la literatura de la política no es fácil, sobre todo a principios del siglo XXI cuando la segunda siempre se encuentra en primer plano”. Esto fue con relación a los momentos álgidos que ya empezaban a vivirse en nuestro país por el tema electoral que estaba ocurriendo a mediados de la primera década de este siglo.
”Realmente pienso que nos enteramos de más cosas mediante la literatura que de la historiografía”, es otra idea de Petrovic, idea que ha sido confirmada innumerables veces. Uno de los más próximos en sostenerla fue Harold Bloom, quien decía que se aprende más de historia y de política con Shakespeare que en las clases de historia. Si nosotros repasamos la historia de nuestro país, tal vez sean más importantes las novelas de la Revolución (las de Martín Luis Guzmán, por ejemplo) para comprender ese periodo de México que los libros de educación primaria con los que todos hemos aprendido historia.
De Goran Petrovic teníamos pocas noticias en español entonces. Nació en 1961 en Kraljevo, Serbia Central, donde vive y trabaja como bibliotecario cerca del Monasterio de Zica (construido en 1208). Alejado de las urbes, en Belgrado sólo vivió cuando realizaba sus estudios universitarios de Literatura Serbia y Yugoslava. La escritura de Petrovic se caracteriza por ser profunda en sus indagaciones y, quizá a ese aislamiento del mundo, nos queda a sus lectores un sentimiento de alejamiento de lo “real”; como si todo lo narrado fuera etéreo, inexistente, acaso puro.
En la actualidad sus obras se han traducido a múltiples idiomas. Entre otras obras al español se encuentran Atlas descrito por el cielo y la ganadora del prestigiado premio NIN La mano de la buena fortuna.
Sin embargo, en países como Francia, a donde se ha leído con entusiasmo a este escritor, las novelas Consejos para una vida más fácil, El cerco de la iglesia de San Salvador y los libros de cuentos Los prójimos y La isla y los cuentos circundantes fueron, además de celebradas por los críticos, algunas de las obras de autores extranjeros con mayores ventas.
La literatura de Petrovic tiene algo de parentesco con la de su paisano Milorad Pavic: ambos cruzan sus historias en el mismo libro. Así, podemos leer cuentos insertados o novelas dentro de la novela, a lo que algunos críticos han dado en llamar cripto novela o novelas ocultas, y como él mismo ha dicho: “esa libertad me la da el ser cuentista y novelista”.
La mano de la buena fortuna gira alrededor de una novela escrita por Anastas Branica: Mi legado. En esta novela se van contando y cruzando las historias de amor que surgen a partir, precisamente, de esta obra. Ahí está eso que llaman metaliteratura: el libro dentro del libro a la manera de Flan O’Brien.
Goran Petrovic ha dicho que admira a la literatura hispanoamericana, sobre todo a Julio Cortázar, cosa que los lectores de La mano de la buena fortuna podrán identificar inmediatamente.
