La calle más bonita de Puebla

*Por las mañanas, en el Callejón de Los Sapos, las sombras rectas son el deleite de los amantes de las buenas fotografías; en el día las antigüedades de una ciudad y por las noches estrellas, música y recuerdos

Guadalupe Juárez

Puebla, Pue.- Casonas virreinales de fachadas coloridas entre amarillo, azules rey, morados y rojos; balcones imponentes de los que sobresalen macetas con flores, hacen del lugar ideal para las fotografías familiares, para la estampa del recuerdo de los enamorados.

Las mañanas son ideales, los rayos del sol crean sombras rectas que hacen un deleite visual en medio de la calle; disfrutar el cielo azul que tiene por techo y los colores de fondo de las casonas que albergan algunos comercios.

Se trata de un lugar ubicado entre la 5 y 3 Oriente del Centro Histórico. Ahí, no hay dudas, se encuentra la calle más bonita de la ciudad de Puebla: 6 Sur conocida como el Callejón de Los Sapos, en el corazón turístico.

Su nombre se originó debido a que hace más de 200 años, cuando el río San Francisco corría sobre la avenida principal y llovía, se desbordaba por las calles principales e inundaba esta zona, por lo que era común ver los sapos brincando por todo el lugar.

Por eso, el Callejón de Los Sapos y por eso se llamó el Barrio de Los Sapos, como se conoce a varios cuadrantes de la zona, reconocidos por los bazares y el tianguis de fin de semana que se instala metros más abajo.

Cuando comienzan a abrir los locales, echar un vistazo a los bazares significa un viaje en el tiempo, los botes de metal de los lecheros, poco común verlos;  o las planchas que sólo funcionan si las calientas sobre carbón caliente, antes que la luz fuera indispensable.  También es posible ver los percheros, cofres y otros muebles rústicos que hacen los artesanos de la zona, piezas que son inigualables.

El recorrido por esta calle se hace a paso lento, para disfrutar de los detalles de cada producto y hasta de los decorados y detalles de los marcos de las puertas de los locales. Uno de ellos con grecas de colores que bien sirven para enmarcarte en una fotografía al posar frente a ella o sólo admirar las artesanías que más tarde cuelgan de ahí.

Ya al mediodía, en la esquina hay un café con las mesas sobre las aceras para disfrutar de la vista con un rico café, ya sea caliente en caso de ser un día frío o una bebida refrescante para mitigar el calor.

En las noches, las luces blancas que hacen resaltar los multicolores de las fachadas y puertas se mezclan con la música que suena. La calle es cubierta por un techo de luces y algunas veces por estrellas que es posible admirar al parar un momento y miras hacia arriba.

Un bar con música en vivo, pláticas en el café que se extienden o simplemente  matar el tiempo sentado sobre la banca.  La postal por las noches se presta para una fotografía ya sea solo o sola, en pareja o con amigos, posando sobre esta calle.

Los domingos, el ambiente cambia, hay más personas que venden antigüedades sobre la banqueta como parte del resto del tianguis de Los Sapos que ofrecen teléfonos antiguos, discos y cuerpos de cámaras fotográficas antiguas.

 

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