Jhony, el perro milagro 

*Sufrió una descarga de 45 mil voltios que le provocó quemaduras severas en casi todo el cuerpo, pero la intervención de San Francisco de Asís, patrono de los animales, le salvó la vida

Juan David Castilla

Xalapa, Ver.- Su rostro luce alegre. Es fuerte, jalonea a su dueño que lo sostiene desde una correa para salir corriendo cada vez que se topa con otro cachorro.

Tiene los pelos necios en el rostro, todos disparejos como si acabase de despertar y estuviera lleno de almohadazos. Pareciera que cubren parte de sus ojos y que nublan su vista, pero no, siempre está alerta, atento, muy vivo y despierto.

Jhony, un perro mestizo color beige, de una altura similar a la de un labrador, camina con dificultades porque perdió su pata delantera derecha.  Hace tres meses, su inquietud y ganas de nuevas experiencias lo orillaron a tomar una decisión casi fatal.

Estaba en un lugar seguro, adecuado para él y otras mascotas. Se cansó de lo mismo y saltó dos rejas de suficiente altura para llegar a la azotea de la casa, propiedad de la familia que lo había rescatado y sacado de las calles para brindarle hogar.

Ya en la cima, el transformador de los postes de energía eléctrica llamó su atención, tanto que Jhony brincó hasta alcanzarlo y caer de una altura de siete metros.

Sufrió una descarga de 45 mil voltios que le provocó quemaduras severas en casi todo el cuerpo, dejándolo inconsciente y con un fuerte golpe en la cabeza, quedando tendido sobre el pavimento de una banqueta y dejando un charco de sangre.

Su dueño, el hermano Arturo, un franciscano de la capital de Veracruz, junto con otras personas, lo auxiliaron y llamaron a un médico veterinario para su debida valoración.

“El perro estaba en un lugar seguro; sin embargo en un momento logró brindar dos rejas que lo separan de llegar hasta la azotea, subió y allí sufrió la descarga, suponemos que le llamó la atención el transformador, brincó hacia él, allí sufrió la descarga y cayó”, relata con gran sentimiento.

El veterinario había sugerido dormir al perro, debido a la gravedad de sus lesiones y para ahorrarle el sufrimiento. Fue en ese momento cuando el joven, miembro de la Orden Franciscana Seglar, pidió la intercesión de San Francisco de Asís, patrono de los animales, biólogos, veterinarios y ecologistas, recordado cada 4 de octubre.

“Cuando lo vio el veterinario nos dijo que estaba sufriendo mucho y que lo ideal era dormirlo. En el momento en que el médico veterinario determinó ello, el perro se levantó, como si nada hubiera pasado, mostrándonos sus ganas de vivir y definitivamente esto nosotros lo hemos atribuido a la intercesión de San Francisco de Asís”, comenta con la voz entrecortada.

Jhony es considerado un perro milagro, por ello, Arturo, su esposa y su pequeño hijo le tienen un cariño especial, lo cuidan y garantizan su bienestar. Incluso, el pasado lunes, en el Día Mundial de los Animales, lo llevaron a que recibiera la bendición del párroco José Luis Ortiz Gómez en la iglesia Rectoría de los Sagrados Corazones de Jesús y María, ubicada en la zona centro de Xalapa.

 

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